viernes, 5 de diciembre de 2008

no me arrepiento de nada

Desde la mujer que soy,
a veces me da por contemplar
aquellas que pude haber sido;
las mujeres primorosas,
hacendosas, buenas esposas,
dechado de virtudes,
que deseara mi madre.
No sé por qué
la vida entera he pasado
rebelándome contra ellas.
Odio sus amenazas en mi cuerpo.
La culpa que sus vidas impecables,
por extraño maleficio,
me inspiran.
Reniego de sus buenos oficios;
de los llantos a escondidas del esposo,
del pudor de su desnudez
bajo la planchada y almidonada ropa interior.
Estas mujeres, sin embargo,
me miran desde el interior de los espejos,
levantan su dedo acusador
y, a veces, cedo a sus miradas de reproche
y quiero ganarme la aceptación universal,
ser la "niña buena", la "mujer decente"
la Gioconda irreprochable.
Sacarme diez en conducta
con el partido, el estado, las amistades,
mi familia, mis hijos y todos los demás seres
que abundantes pueblan este mundo nuestro.
En esta contradicción inevitable
entre lo que debió haber sido y lo que es,
he librado numerosas batallas mortales,
batallas a mordiscos de ellas contra mí
-ellas habitando en mí queriendo ser yo misma-
transgrediendo maternos mandamientos,
desgarro adolorida y a trompicones
a las mujeres internas
que, desde la infancia, me retuercen los ojos
porque no quepo en el molde perfecto de sus sueños,
porque me atrevo a ser esta loca, falible, tierna y vulnerable,
que se enamora como alma en pena
de causas justas, hombres hermosos,
y palabras juguetonas.
Porque, de adulta, me atreví a vivir la niñez vedada,
e hice el amor sobre escritorios
-en horas de oficina-
y rompí lazos inviolables
y me atreví a gozar
el cuerpo sano y sinuoso
con que los genes de todos mis ancestros
me dotaron.
No culpo a nadie. Más bien les agradezco los dones.
No me arrepiento de nada, como dijo la Edith Piaf.
Pero en los pozos oscuros en que me hundo,
cuando, en las mañanas, no más abrir los ojos,
siento las lágrimas pujando;
veo a esas otras mujeres esperando en el vestíbulo,
blandiendo condenas contra mi felicidad.
Impertérritas niñas buenas me circundan
y danzan sus canciones infantiles contra mí
contra esta mujer
hecha y derecha,
plena.
Esta mujer de pechos en pecho
y caderas anchas
que, por mi madre y contra ella,
me gusta ser.

gioconda belli.

lunes, 17 de noviembre de 2008

según ella

si yo fuera un personaje de amelie, mi presentación sería:
ella arranca las hojas del libro que esta ecribiendo
por que si la roban sería lo que más le doldría perder...



jueves, 10 de abril de 2008

¿ AUTOBIOGRAFIA?

cuando alguna noche se despierta, porque nota que tiene mojada la cara, y descubre que està llorando, enciende la luz y se levanta para no pensar en lo sola que està. Necesita ser querida, sea por quien sea, por alguien. Se comprarìa un perro si no estuviera segura que ese lugar en su vida ya lo representa ella....

jueves, 14 de febrero de 2008

yanquilandia

hoy se me dio por hacerme un blog, parece ser que esta de moda jajaja. hoy tengo mas calor que de costumbre, y eso me pone fastidiosa!!!!!!!!!! hoy es el patetico dia yanquilandio de los enamorados! realmente la gente precisa un dia para regalarse flores, bombones, y decirse cosas lindas???hasta el amor lo llevaron a un nivel comercial... que bajo cae la gente...
una cosa mas y que les quede claro: el amor es la unica cosa mas fuerte que el deseo, la unica razon para resistir a la tentacion. y no lo dogo por despecho, nunca regale nada el dia de los enamorados... nada que no regale cada dia de mi vida, porque cuando uno esta enamorado...todos los dias se entrega al otro y ese es el mejor ragalo que se puede dar. pero no me hagan caso vayan y festejen... tal vez solo lo digo por que este 14 de febrero me encontro entregandome a mi misma...